Tai Chi Chuan: Literalmente traducido como “el boxeo del puño supremo”.
hunyuan paisaje Yin YangEl origen de este arte es algo confuso. Su creación por un taoísta llamado Zhang San Feng parece remontarse al siglo XIII. No hay biografía documentada de este taoísta. Muchas historias sobre su vida están salpicadas de controversias y clasificadas como leyendas. Sin embargo, atribuirle la creación del estilo de Tai Chi Chuan es el único hecho aceptado por todos. Se cuenta que en una ocasión observó la lucha entre una grulla y una serpiente. Los ataques directos del ave fueron rechazados por la serpiente que contraatacaba con rapidez y potencia gracias a la inercia de sus giros hábiles. En este combate, Zhang observó la eficacia y la potencia de los movimientos circulares y comprendió la esencia de la interacción entre dos polaridades opuestas. Y así fundó la base del Tai Chi Chuan.

El Tai Chi Chuan no es una mera tabla de gimnasia física de mantenimiento, ya que en este arte se aglutinan todos los conocimientos metafísicos sobre la energía universal y la anatomía humana de los antiguos taoístas. El Chi, la energía, es el elemento constante en la práctica. En el Tai Chi Chuan, la energía está considerada como tal, sin misticismo una fuente que nos proporciona vida. Es el aire que respiración, es el calor que percibimos, es la luz que vemos y todo nuestro ser es una manifestación energética dentro de un soporte físico. Al practicar, simplemente nos volveremos más conscientes de su existencia y de su importante papel para nuestro cuerpo y mente.
El Tai Chi Chuan no requiere cualidades físicas especiales. Se verán beneficiadas todas las personas que quieren mejorar su salud física, su estado emocional, o quieren encontrar un arte marcial interno de gran eficacia o un camino para la realización personal.
Durante centenares de años, este arte ha ido desarrollándose en diferentes estilos. Las prácticas de cada estilo son muy variadas, pero todas ellas llevan a la misma finalidad que puede resumirse en tres aspectos principales: terapéutico, marcial y meditativo:


“En este arte marcial la suavidad prevalece sobre la fuerza y el trabajo interior sobre el exterior, desarrollando la armonía entre cuerpo, mente y espíritu”


Terapéutico: Practicar asiduamente el Tai Chi Chuan disminuye las dolencias físicas, problemas respiratorios, circulatorios, digestivos, nerviosos y articulares. Ayuda a adquirir hábitos de una vida más saludable, a paliar los efectos negativos del estrés y del sedentarismo. También es un excelente complemento para algunas rehabilitaciones fisiológicas. Las investigaciones clínicas llevadas a cabo en China y en Estados Unidos han confirmado los efectos beneficiosos del Tai Chi Chuan en muchos tratamientos médicos y lo recomiendan como método preventivo para muchas enfermedades

Marcial: Siendo un arte marcial de origen, cada uno de los movimientos de la forma del Tai Chi Chuan es una técnica. A diferencia de las técnicas de los estilos externos, las aplicaciones marciales del Tai Chi Chuan están reforzadas por la potencia interna. Cada golpe del Tai Chi Chuan, por lo tanto, es una descarga de toda la potencia energética cultivada. Se ha infravalorado su efectividad marcial, quizás sea por la apariencia de sus movimientos tan relajados. Precisamente es a través de esta relajación consciente, el practicante logra liberar la potencia interna de modo contundente como una técnica marcial cuando ha alcanzado un gran cultivo del Chi y un total dominio de los movimientos de la forma.

Meditativo: La calma mental nos ayuda a transformar las energías primarias en otras más sutiles. Esta transformación equilibra las energías Yin y Yang que conforman y rigen nuestro cuerpo. Potencia y canaliza los efectos positivos de los ejercicios energéticos de Chi Kung para restaurar los desgastes de nuestro sistema energético.
El proceso meditativo puede llevarse a cabo en diversas posturas sentadas, de pie, e incluso en movimientos. Meditación es tomar conciencia del Todo, centrarse en uno mismo, estar en el momento presente sin agitaciones mentales.
Existen muchos métodos meditativos para diversas realizaciones. Es muy importante seguir las instrucciones de un maestro experimentado. Sin un buen guía, la práctica puede estancarse e incluso volverse dañina.
Hoy en día hay mucha información sobre el Tai Chi Chuan y las prácticas internas. Los grandes maestros están enseñando, sin reserva, prácticas que eran transmitidas solo a los discípulos más avanzados del linaje. Esta divulgación abierta llevará el Tai Chi Chuan a mucha gente que, si sigue una práctica diligente y sobre todo, correctamente enfocada, se beneficiará de los efectos positivos de este arte milenario.
Como dice el gran maestro Feng Zhi Qiang de nuestro linaje:


“El método correcto y la constancia son los pilares fundamentales para el progreso del practicante.”